En mi mente habitó

 

– Cuando desperté estaba solo, todo el mundo se había ido sin razón aparente…

Habrá sido por…

– ¿Qué haré ahora?


Pensaba ansiosamente mientras el palpitar de mi corazón retumbaba en mis oídos y me imaginaba cada posible escenario, lo peor de lo peor a cada momento, a cada segundo que pasaba y miraba detenidamente las manecillas del reloj de bolsillo que sostenía entre mis manos.


– ¿Debo luchar y seguir viviendo? o ¿Me dejo atrapar?

– No tengo ninguna razón para vivir, pero… le tengo miedo a la muerte. No, eso es mentira. No le tengo miedo a la muerte, le tengo miedo al dolor, de sentirlo, acostumbrarme a esto… a esta situación.

– Debería correr… Irme muy lejos de este nublado lugar.

– Quiero encontrar a alguien, no me gusta estar solo.

– Pero, ¿Habrá alguien más allá afuera que siga con vida?


Todo era irreconocible para mí. No sé si era la espesa niebla o simplemente por inercia caminaba hasta hallarme con alguien o algo en medio de toda esta confusión.

No sabía si esto era un sueño o la realidad, lo que sabía es que me sentía con una sensación de asfixia a cada momento, a cada paso que daba…

Llegue a este lugar y cuando me dirigí abrir la puerta lentamente, de golpe se cerró, como si alguien estuviera ejerciendo algún tipo de presión del otro lado.


– ¿Hay alguien… ahí? Abre, por favor.

Rogaba que abriera la puerta mientras tocaba incansablemente.

– ¿Hola? Por favor…

Mi puño derecho no dejaba de tocar repetidamente la madera de la puerta, mientras que con mi mano izquierda seguía girando el pomo hasta recibir alguna respuesta.


– DETENTE.

– Oh, gracias a Dios. Finalmente he encontrado a alguien, menos mal. ¿Podrías abrir la puerta?

– NO.

– Pero… ¿Por qué?

-¿Es realmente necesario para mí el tener que responder todas tus tediosas preguntas?

– Sí.

– Oh, No sabía eso… Quiero estar solo. Las otras personas me irritan.

– Yo sólo quiero ver a otra persona, por favor… ¿Sabes que está ocurriendo en este lugar? No hay nadie aquí.

– Sí, lo sé. Pero y ¿Qué? Esto no tiene nada que ver conmigo. El no haber nadie aquí significa que nadie podrá perturbarme o molestarme de alguna forma.

– ¿Quieres estar en este demente manicomio?

– Exactamente. Pero ¿Cómo puedes decir que este lugar es una verdadera locura? Además, pienso que somos nosotros los que estamos locos. Ambos… desesperanzadamente locos… ¿Estás satisfecho? ¿Podrías dejarme solo ahora, por favor?

– Mi nombre es…   ¿Cuál es tu nombre?

– Joe…

– Muy bien Joe, ya regreso. Buscaré algo con que abrir esta puerta.


Me fui sin mediar más palabras, la voz de Joe era grave con una mezcla de melancolía, aunque yo sentía que era una persona que estaba atrapada, negando cualquier realidad o idea, y puede que por esto haya bloqueado la puerta. Pensé en buscar una palanca, así que empecé a buscarla muy cerca de donde me hallaba. Hasta que encontré algo que me pareció muy particular, pero a la vez muy familiar. Era un cuaderno con anotaciones y bocetos, adentro estaba una carta la cual decía en letras cursivas: “Feliz aniversario, por siempre a tu lado Joseph”.


– ¿Conoces algún muchacho que se llame Joseph?

– ¿Por qué preguntas?

– Esta carta: A mí querido Joe… “Feliz aniversario, por siempre a tu lado”. Es de un chico llamado Joseph.

– Si… ¿Dónde encontraste eso?

– No muy lejos, buscaba algo con que abrir esta puerta.

– Oh… Que bobo, que tonto fui… Ahora que es muy tarde, acabo de comprender sus mensajes… El por qué nunca apareció, el por qué de nunca haber respondido.

– Joe… Joseph, él no está, ¿Verdad? Lo siento, siento mucho el haberte recordado.

– No, no necesitas disculparte, no me has recordado… Yo nunca lo he olvidado. Sabes hay algunas cosas que se olvidan y algunas cosas que no se pueden olvidar por más que uno quiera… es gracioso, no sabemos cuál situación es más triste. Han pasado, no estoy seguro. Pero ha pasado algún tiempo y yo sigo esperando…

– Joe, lo siento. Lo siento mucho, no sabía.

– No, tranquilo. Está bien. Esa carta…

– La pasaré por aquí.

– Gracias.


Mientras pasaba la carta por debajo de la hoja de la puerta, podía oír los sollozos que Joe producía, me lo temía ya que hasta momentos anteriores al conocer de la existencia de la carta su voz cada vez se hacía más entrecortada… Sentía su tristeza, negación y preocupación del otro lado.


-Entonces, tú debes ser… eso es, debes ser. Por eso puedes oírme.

– ¿Ah?

– Quizás, si pueda esperar por un milagro después de todo.

– ¿A qué te refieres?

– Cerca de aquí, hay un sobre blanco. En este se encuentra algo importante para mí, que debo tener. Por favor.

– ¿Por qué no lo puedes buscar tú mismo?

– Si pudiera, créeme que lo haría y no te molestaría.

– ¿Blanco?

– ¿Lo buscarás?

– Joe… ¿De verdad crees que funcionará?

– No lo sé…

– Bueno, eso está bien no te preocupes. No me importaría luchar por una causa imposible. De todas maneras es peor el solo rendirse sin hacer nada, sin ni siquiera intentarlo al menos. Después quien sabe, el arrepentimiento puede ser mayor.

– Gracias…


El sobre no estaba muy lejos de donde me hallaba, al encontrarlo tuve las esperanzas de que Joe al fin pudiera lograr su único propósito. Era blanco o al menos lo fue, ya que creo que por el tiempo que había pasado sin guardarlo o cubrirlo, estaba en condiciones de desgaste y me refiero al color más que todo. Fue así como regresé rápidamente y me paré en frente de la puerta por un tiempo antes de tocar.


– Gracias, eso es lo único que necesitaba. Para el momento en donde se supone que lo hallaría, ya yo no podía abandonar este lugar… Desde hace mucho tiempo.

– Sí, pero…

– Tú, lo sabes. Sabes que algo va a ocurrir, mágico.

– No, creo que “mágico” sea la palabra adecuada.

– ¿Crees en el destino?

– No realmente, no.

– Bueno eso está bien.

– Joe, ¿Puedo abrir esta puerta?

– Este es el final del camino. No hay nada más allá de aquí.

– Lo sé. Entonces… ¿Qué hubiese pasado si te dijera que creía en el destino?

– Ten cuidado con la próxima persona que conozcas… No seas tan sentimental como siempre y se racional, piensa en las consecuencias, los beneficios y en lo que esa persona realmente quiera para ti.

– Si, lo sé… Aunque creo, no he aprendido del todo. ¿Sabes algo?

– Si… Tu…

– Como sea, eso es lo que tú piensas. No sabes realmente nada de mí.

– Está bien…


Sin pensarlo dos veces, gire el pomo de la puerta y lentamente la abrí. Una corriente de aire frio atravesó mi cuerpo, mi cara no tenía una expresión identificable para ese momento, simplemente no sabía que era lo que estaba ocurriendo, no podía creer lo que estaba viendo, o mejor dicho, lo que no veía… No había nadie en la habitación. Ni indicios de que alguien estuviera pocos momentos antes de abrir la puerta. Era una habitación pequeña, sin ventanas o alguna otra puerta. Sólo había una pequeña mesa donde reposaba la carta que anteriormente había encontrado y le había dado a Joe, cuya presencia no se sentía, no estaba por ningún lado, simplemente se fue o nunca existió realmente… ¿Siendo producto de mi imaginación por el simple hecho de no sentirme solo?

Sin más nada que hacer o pensar, me fui. Me fui de ese sitio con un sentimiento de preocupación y con cierto grado de ansiedad que hasta el día de hoy no he podido manejar del todo…


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But I said, There goes our Love again

¿Siempre, siempre las personas llegan o regresan a nuestra vida para dejarte algo bueno?

Like… Always?

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No. no, necesariamente. No siempre nos dejarán algo bueno, esas personas a veces fallarán, nos fallarán dejándonos algo incompletos, nos irán quitando pequeñas piezas, pequeños trozos de lo que somos como persona sólo si los dejamos, y es a partir de ahí, a partir de ese momento que tenemos que reconocer la falla no tanto de la persona en cuestión sino pensar en que hicimos para que todo esto ocurriera y el o ella actuara de esa forma.

Más adelante después de estudiar y analizar cada uno de los escenarios que se presentaron, caemos en la conclusión de que esa persona es así, fue así con nosotros de manera negativa porque en algún momento de su pasado otra persona vino a perjudicarla dejándolo muy mal, con una percepción muy distinta y sin un propio criterio para diferenciar lo bueno de lo malo.

Siempre nos culpamos a nosotros mismos de que fueron nuestras acciones las que incitaron todos los conflictos, los que fueron el detonante de la problemática en esta relación pero hay que entenderlo, tienes que entender que no hay nada malo en ti, piensas que tú eres quien falló en todo esto, en toda esta situación pero en realidad fuiste fiel a tu persona, a tu esencia, a tus principios…

No te sientas mal y déjalo todo fluir, y verás como tu vida se sincronizará de alguna manera con tus actos y  pensamientos. Te darás cuenta de todo lo que dabas por sentado, de todo lo que te estabas perdiendo. Serás genuinamente feliz porque te habrás encontrado a ti mismo y para ti lo será todo.

Recuerda que no tenemos el control sobre las acciones que realizan las demás personas… Qué podemos fácilmente manipularlos? Me parece una estrategia muy débil y baja. Deja que las personas tomen sus propias decisiones, deja vivir, deja que se caigan y vuelvan a encontrar la fuerza en ellos mismo para levantarse. Claro está, siempre puedes aconsejarlos con tu propia experiencia, ya será la decisión de ellos la que defina su futuro.

 

Letter to an Unknown Person

Pasó febrero y me permito comentarles que participe en un concurso de una página de Facebook: El Libro Impreso

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Realmente la carta… los extractos que les comparto son en realidad el resultado de muchas cosas vividas en el ultimo año y medio… Soy bueno para recordar hechos, lugares y fechas pero por alguna razón he estado empezando a olvidar poco a poco, cuando o donde ocurrieron estas situaciones, pienso que cuando superamos cosas tan traumáticas (que a mi parecer lo fueron) es ahí cuando nos damos cuenta que estamos superándolas finalmente.

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A continuación la carta que me hizo ganador (puesto número 30/58) elegidas de 400 cartas enviadas a nivel internacional y que debo de anunciarles…. Nunca espere ganar esto, lo hice como un impulso resultado de cerrar, concluir finalmente un ciclo de mi vida, hecho que ha causado un efecto sumamente positivo en mi persona porque desde entonces siento que todos los hechos que ocurren están sincronizados y van de la mano con mis pensamientos.

Maracaibo, 12 de febrero del 2016

Querido desconocido:

No te he olvidado completamente, sólo te recuerdo cuando situaciones similares se presentan nuevamente en mi vida y me doy cuenta que no fue verdadero amor lo que sentí en todo ese tiempo… ¿Tal vez admiración? ¿Idealización?… Pero ¿Amor? El amor es algo de dos, es algo recíproco y estaba cansado de ser yo quien cedía y daba mucho más de lo que necesitaba para poder tener una relación contigo.

Estamos esperando, ¿Sabes? A que nuestras vidas comiencen y yo tarde mucho en darme cuenta de eso, agradezco que sigo siendo joven y aún no es lo suficientemente tarde para empezar a vivir… A vivir esos momentos que crearán recuerdos inigualables y que antes no le prestaba tanta atención por buscar algo que simplemente no se iba a dar, algo que forzaba mucho hasta tal punto de avergonzarme de mí mismo… Que irónico que después de tanto fallar y tropezar con la misma piedra, sea ahí, en ese momento cuando dejamos de ser ciegos.

A veces pienso que estamos dañados, otras que simplemente estamos confundidos por las respuestas a las acciones que estas personas nos dan, y precipitadamente pensamos o intuimos que esos hechos están relacionados directamente a que estén interesados de una manera romántica en nosotros. Creyendo, siempre creyendo y viviendo de esperanzas que se transformaran poco a poco en cicatrices de vida que una vez imaginamos al lado de esa persona que para el momento era especial.

Así simplemente llegue a comprenderlo después de todo ese tiempo de que sería feliz solo, había una razón por la que decía eso y no era porque sería feliz solo como tal sino disfrutando de mi propia compañía, era porque pensé que si amaba a alguien y después se acabara todo sin quedar nada, podría no recuperarme. Es más fácil estar solo, porque

¿Si descubría que necesitaba del amor en mi vida y luego no tenerlo?

¿Y si me gustaba mucho hasta tal punto de depender de él?

¿Si amoldaba mi vida a ese sentimiento, a esa persona y luego desaparecía?

¿Podría sobrevivir a ese tipo de dolor?

Perder el amor es como un daño en el organismo, es como estar muriendo, lenta y dolorosamente por dentro… la única diferencia es que con la muerte acabas ese sufrimiento, mientras que ¿Esto? Esta sensación puede continuar para siempre.

Necesitaba apoyo, en mi vida y en mi trabajo porque son muy impredecibles y necesitaba de alguien que entendiera eso, necesito a alguien que crea en eso conmigo y me apoye en todo, necesitaba a una persona que estuviera conmigo en este viaje y creyera. Pero descubrí más adelante que me había equivocado, no necesitaba de nadie para lograr los objetivos que me propongo, no necesito demostrarle nada a nadie, a la única persona que le tengo que demostrar que si puedo lograrlo es a mí mismo, nunca limitarme y pensar en grande, ser imparable y no prestarle atención al “que dirán” de los demás.

Espero te hayas dado cuenta que me hiciste un gran favor en mi vida.

Saludos.   

José Alejandro Jaimes

 

Pues ahí tienen, una carta de desamor y autodescubrimiento… esto resultado de haber sido: [inserte hecho dramático amoroso que me ocurrió hace ya un tiempo en mi vida universitaria y que sorprendentemente supere].

Como sea el punto es que aprendí a liberarme de esa y muchas más cargas que tenía encima y me siento mucho mejor como persona… algo soñadora, muy fantaseosa en estos tintes de ilusiones y sueños amorosos pero, hey! cuando se trata de aterrizar y colocar los pies en la tierra lo hago sin mediar palabra o pensamiento.

Se donde estoy y lo que me propongo y nada me va a parar, recuerden que la única persona que los limita son ustedes mismos.

THE DISTANCE

No me gustan las preguntas sin ninguna respuesta, como:

¿Dónde vamos cuando morimos?

Quiero decir, sé lo que sucede fisiológicamente hablando, pero más allá de eso…

¿Qué pasa realmente?

Eso es lo que empiezas a preguntarte cuando vives a contrarreloj. [o al menos eso es lo que pienso cuando ya estas cumpliendo años y piensas que no has hecho nada trascendental en tu vida, de seguro es sólo la ansiedad haciendo de las suyas]

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Todas esas preguntas sin respuestas me vuelven loco. Por eso me gusta lo que hago, estudiar arquitectura: Diseñando espacios, lugares, sitios, materializándolos en maquetas a distintas escalas… Pensar en todas las acciones que ocurrirán en esos lugares, todos los sueños y esperanzas de esas personas que transiten por ahí, se establezcan ahí, vivan ahí, en esos espacios que se puedan lograr construir algún día…

No hay ambigüedad ahí, no hay preguntas, solo respuestas… claras, precisas y evidentes.

Pero ¿A quién engaño? claro que existe mucha ambigüedad en esos procesos sólo que prefiero decir de manera tajante que te darán las respuestas a todo lo que buscas en tu vida… Siempre he sido una persona muy conceptual en todos esos procesos y aunque a veces se torne difícil ese camino, son muy satisfactorios los resultados tanto para mi persona como para los demás que se esperan mucho de mi. Sólo porque tengo en cuenta en medio del proceso la funcionalidad de esos espacios, empiezo atado al concepto y poco a poco me voy desligando, sin que se pierda su esencia, pero hay que estar claros, lo primero es la confortabilidad del usuario, pensar en las demás personas y en su entorno.

Es ahí donde nace una vida (o sigue viviendo, en su defecto) una vida preciosa y nueva. [Idea si te ayuda más rapido a entender de que estamos hablamos]

Hope for the future…

Oh, God… I miss that.

Pero no es por nada pero me he dado cuenta que nunca valoré mucho preguntarme por la vida después de la muerte…

Mi preocupación siempre fue esta vida, mi vida.

¿Qué haría con ella?

¿Cuál sería mi marca?

Quería… Quiero abrir nuevos caminos, quiero  dejar un legado.

Quiero que mi vida, mi cerebro, mi existencia, signifiquen algo.

Sin embargo, lo que nunca pensé, a lo que nunca le di vueltas en mi cabeza hasta ahora, es que, para hacer eso, para ser recordado, para dejar algo importante detrás… tienes que irte…

Por eso aprovecha todas las oportunidades que tengas a la mano, no pierdas el camino ni la vista en tus objetivos fundamentales tanto para tu vida como tu carrera, ten pasión y fuego en ti y llega a ser imparable teniendo cuanta iniciativa puedas ejercer y lograr lo que los otros no han logrado aún, trata de ser un modelo, llega a esos rincones inexplorados, sal de tu zona de confort, vive, arriésgate y sobre todo ten mucha confianza en ti.